domingo, 23 de noviembre de 2014

Frente a las tormentas

Patricia Ashuel tiene la particularidad de decir lo que quiere decir citando frases y textos muy interesantes. Es por eso que quiero compartir con ustedes este texto, con grandes citas que te llevan a la reflexión final en forma de preguntas: ¿Cómo reaccionamos ante los malos tiempos?¿Aprovechamos todos los recursos que tenemos a nuestro alcance?¿Realmente los conocemos? NO les adelanto más, los dejo con el texto. ¡Disfruten de la semana!
Dany

FRENTE A LAS TORMENTAS


Cuando alguien desde la tierra vea un águila, volando directamente
hacia un temible frente de tormenta, podría pensar en la "tonta" decisión del ave, que no huye del fenómeno.
Sin embargo desde la altura, la realidad del águila es muy distinta.
Ella sabe que lo mejor que puede hacer es no dejarse perseguir por las nubes amenazantes.
Muy por el contrario sabe que si las enfrenta, la corriente ascendente generada por el mismo viento la empujará hacia arriba y, luego de soportar durante un centenar de metros el torbellino y la oscuridad de las nubes, por fin saldrá al cielo despejado, verá el sol y habrá dejado la temible tormenta a sus pies...

De la misma manera, cuando nos veamos amenazados por un problema, lejos de tratar de huir temporalmente, en cuyo caso seremos perseguidos constantemente por él, podemos elegir enfrentarlo desplegando nuestras alas, tomando conciencia de nuestra grandeza, de todo nuestro potencial y de nuestras capacidades reales...
Cuanto mayor sea el problema, mas necesitamos desplegarnos para enfrentar las circunstancias teniendo confianza en que nosotros podremos soportar los momentos tumultuosos convencidos de que el sol y la claridad nos estarán esperando mas adelante.

El ave canta, aunque la rama cruja, porque conoce lo que son sus alas

De la misma manera cuando el águila afronta los momentos culminantes de su vida, cuando avizora el final de su existencia, lejos de amedrentarse, de recluirse o de encerrarse en si misma, realiza el mayor de los esfuerzos de toda su vida en desplegar sus alas de tal manera que la sombra que produzca, sea la mayor jamás vista. De esta manera produce una aerodinamia que la eleva hasta las mayores de las alturas donde encontrará el lugar que ella misma elige para su muerte. La última imagen que puedas tener de un águila siempre será la de la majestuosidad de su figura con sus alas extendidas al máximo.

"Los obstáculos
no tienen por que frenarte

Si corres y encuentras una pared
No retrocedas ni te rindas
Imagina como treparla
o como atravesarla

O si no como convertirla en tu fortaleza
y trabajar con ella ahí."

Michael Jordan

¿Te das cuenta ahora por que el águila ha sido elegido como símbolo del éxito?
Tan solo por la actitud con la que enfrenta su vida. En tiempos calmos la vemos planear en redondo aprovechando las corrientes ascendentes y disfrutando de todo lo que tiene a mano y en tiempos tormentosos enfrentando la situación con toda su majestuosidad.

"La voluntad recia y dura,
cuando se empeña,
convierte las montañas en llanuras".
Jose Maria Peman

¿En tiempos tranquilos aprovechas la corriente y fluyes hacia donde ella te lleva?
¿Disfrutas de lo que tienes disponible?
¿En tiempos tormentosos tienes confianza en ti mismo que encontrarás la manera de atravesar el vendaval?
¿Le haces frente a los vientos , o te encierras pensando que este no es un buen momento y lo dejas para después?
¿Frente a los problemas te confundes pensando que tú eres el problema y te cuesta conectarte con lo que tú vales?
¿Se colapsa tu ser con lo que te pasa o puedes ponerte en contacto con tu máximo potencial para hacer frente a lo que sucede?

No hay educación
como la que da la adversidad.
Disraeli


Patricia Ashuel

domingo, 16 de noviembre de 2014

Dos vidas en una

¿Son compatibles una buena vida y una vida buena? Esta es la pregunta que se hace el autor y es la que me hice hace tiempo. Me respondo que sí con absoluta certeza. Disfrutar de la vida, de la gente que queremos, de lo que hacemos, de la naturaleza que nos rodea, de los avances que consiguió el ser humano en su viaje a través del tiempo, es, sin ir más lejos una vida buena y una buena vida, siempre y cuando logremos verlo sin necesidad de herramientas innecesarias. Para más datos, lo que nos cuenta el Sr. Sinay.

Dos vidas en una Por Sergio Sinay 

¿Son compatibles una buena vida y una vida buena? Aunque lo parezca, no es una pregunta redundante. Lo que hoy llamamos una buena vida se refleja en estadísticas, cifras, niveles de ingreso, acceso a bienes y servicios. La vida buena, en cambio, es menos tangible, y sobre ella los filósofos discurren desde el principio de los tiempos. Aristóteles pensaba que se trata de una vida que fluye por el justo medio, entre las pasiones y las ideas extremas, y que, inexorablemente, debe incluir la preocupación por los otros. La búsqueda de una buena vida (seguridad material, comodidad económica, placeres, salud, confort) hace que a menudo el otro quede relegado. Para Epicuro, en el siglo IV antes de Cristo, se trataba de buscar el placer y evitar el dolor. Los estoicos, a su vez, afirmaban que la buena vida corre paralela a las leyes de la naturaleza, sin apartarse de ellas. Y así, las definiciones no cesan hasta hoy.
Desde que, sobre todo en los últimos cinco años, las crisis e inestabilidad económica arrecian en el mundo, la pregunta del inicio aviva su vigencia. Toda equivalencia entre felicidad y bienestar material se ha hecho relativa. La materia (sobre todo económica) es frágil como nunca y la felicidad parece evanescente y fugaz. Pero quizá se deba a que se la depositó fuera de su lugar y se la confundió con el placer, que es efímero. El reconocido economista suizo Bruno Frey fue, hace un par de décadas, uno de los primeros en estudiar las relaciones entre economía y felicidad. Y propone hoy una distinción entre los que llama bienes extrínsecos y bienes intrínsecos. Los primeros tienen que ver con lo visible y mensurable: estatus, riqueza, patrimonio, éxito social. Los segundos se relacionan con lo que ni se ve ni se mide: afectos, amor, sentimientos, valores. Y así desembocamos en la cuestión de la buena vida y la vida buena.
Los bienes extrínsecos son aquellos por los cuales nos medimos con los otros, los que nos llevan a competir permanentemente, los que debemos alcanzar para no quedar retrasados en la carrera por la figuración social, los que provocan rivalidad y desatan envidias. Aunque apunten al bienestar, son frecuentes fuentes de estrés. Los bienes intrínsecos, por su parte, nos ponen en línea con nuestra interioridad, nos acercan a la calma que produce la coherencia, se centran en nuestros valores y, en silencio y sin grandes demostraciones, nos instalan en la armonía. Donde predominan los primeros reina la confrontación, cuando se imponen los segundos predomina la cooperación. Guiados por la persecución de bienes extrínsecos tendemos a vivir contra el otro o sin él, orientados por los intrínsecos, la ecuación se invierte.

¿Son bienes excluyentes entre sí? ¿Es imposible la integración de una buena vida y una vida buena? No. Pero no armonizan naturalmente, requieren de una herramienta específica de los seres humanos: la conciencia. Ella nos permite dialogar con nosotros mismos, comprender, como decía la filósofa Hanna Arendt (1906-1975), que somos dos en uno (uno que cuestiona, otro que responde) y que según lo que vayamos eligiendo y cómo actuemos en la vida, con eso tendremos que vivir. Es posible una buena vida que no vaya contra los otros, que no desvirtúe valores, que no convierta a los medios en fines (si para acceder a lo que deseo o me incitan a desear caigo en el vale todo, entonces un posible medio de bienestar se convierte en fin y enturbia mis vínculos y mis acciones). En todo caso se trata de integrar la buena vida dentro de la vida buena. En ese orden, funciona. Al revés suele dar como resultado algo que a menudo vemos: alto nivel de vida, bajo nivel de felicidad.

domingo, 9 de noviembre de 2014

¿ERAN MUCHOS LOS NAZIS?

Muy buenas amig@s, 
Retomo el tema de la 3º guerra mundial o la guerra santa o como quieran ustedes llamar a esta escalada de violencia que, al perecer, no tiene fin. En esta ocasión de parte de un ciudadano de a pie que reflexiona sobre el paralelismo que ve entre el nazismo y los actuales fanáticos religiosos. 

Para reflexionar.

¡A disfrutar del Domingo y muy buena semana!

¿ERAN MUCHOS LOS NAZIS? 

El autor de este mensaje es el Dr. Emanuel Tanay, un conocido y muy respetado psiquiatra, sobreviviente del holocausto. Interesante duda que se plantea un aristócrata alemán, pero yo creo que en realidad estaban todos trabajando o viajando en subterráneo, porque dijeron como excusa que no tenían idea de lo que pasaba en la superficie de su país.Así, la mayoría  simplemente se sentó a dejar   que  todo  sucediera, pero es correcto  su comentario respecto a la mayoría silenciosa. Un hombre, cuya  familia pertenecía a la aristocracia  alemana antes de la Segunda  Guerra Mundial, fue propietario de una serie de grandes industrias y haciendas.  Cuando se le preguntó ¿cuántos de los alemanes eran  realmente nazis?  la respuesta que dio puede guiar nuestra actitud hacia el fanatismo:"Muy pocas personas eran nazis en verdad - dijo, "pero muchos  disfrutaban de la devolución del orgullo alemán", y  muchos  más  estaban demasiado  ocupados para preocuparse. Yo era uno de los que sólo pensaba que los nazis  eran un montón de tontos. Luego, antes de que nos diéramos cuenta, los  nazis eran dueños de nosotros, se había perdido el control y el fin del mundo había  llegado.  Mi familia perdió todo.  Terminé en un campo de concentración y los Aliados destruyeron mis  fábricas."Se nos dice que la gran mayoría de los musulmanes sólo quieren vivir  en paz.  El hecho es que los fanáticos dominan el  Islam,  en este  momento de la historia.  Son los fanáticos los que marchan. Se trata  de los fanáticos los que producen guerras.Se trata de los fanáticos  que sistemáticamente masacran cristianos o grupos tribales en África y  se van adueñando gradualmente de todo el continente en una ola  islámica.Estos fanáticos son los que ponen bombas,  decapitan, asesinan.  Son  los fanáticos los que toman mezquita  tras mezquita.Se trata de los fanáticos los que celosamente difunden la lapidación  y la horca de  las víctimas de violación y los homosexuales.Se trata de los  fanáticos que enseñan a sus jóvenes a matar y a convertirse en terroristas suicidas.El hecho cuantificable y duro es que la mayoría pacífica, la "mayoría silenciosa" es intimidada e imperceptible.La Rusia comunista estaba compuesta de los rusos,  que sólo querían  vivir en paz, sin embargo, los comunistas rusos  responsables del  asesinato de cerca de  50 millones de personas. La mayoría pacífica era irrelevante.  La  enorme población  de China era también pacífica, pero los comunistas  chinos lograron matar la asombrosa cifra de 70 millones de personas. El individuo japonés medio antes de la Segunda Guerra Mundial no era belicista sádico. Sin embargo, Japón asesinó y masacró,  en su camino  hacia el sur de Asia Oriental,  en una orgía de muerte, que incluyó el  asesinato sistemático,  a 12 millones de civiles chinos, la mayoría  muertos por espada, pala y bayoneta.  Y, ¿quién puede olvidar Rwanda?,  que se derrumbó en una carnicería.  ¿Podría no ser dicho que la mayoría  de los ruandeses eran amantes de la paz?Las lecciones de la historia son con frecuencia increíblemente simples  y contundentes,  sin embargo,  a pesar de todos nuestros poderes de  razonamiento, muchas  veces perdemos el más básico y sencillo de los puntos: Los musulmanes amantes de la paz se han hecho irrelevantes por  su silencio.Los musulmanes amantes de la paz,  se convertirán en  nuestro enemigo si no se pronuncian,  porque al igual que mi amigo de  Alemania, se despertarán un día y encontrarán que los fanáticos los  poseen,  y el fin de su mundo habrá comenzado.  Los alemanes, amantes  de la paz, japoneses,  chinos,  rusos, ruandeses, serbios, afganos,  iraquíes, palestinos,  somalíes, nigerianos, argelinos, y muchos otros  han muerto a causa de que la mayoría pacífica no se pronunció  hasta  que fue demasiado tarde.En cuanto a nosotros, que somos espectadores ante los eventos en desarrollo,  debemos prestar atención  al único grupo que cuenta: Los  fanáticos que amenazan nuestra forma de vida.Por último, cualquiera que dude de que la cuestión es grave y elimina  este mensaje sin reenviarlo, está contribuyendo a la pasividad que  permite a los problemas expandirse.Por lo tanto, envía esto ¡una y otra vez! Esperemos que miles de  personas, en todo el mundo,  lean y piensen sobre esto. ¡Antes de que  sea demasiado tarde!


domingo, 2 de noviembre de 2014

Escuchar es muy diferente de "oír" - 3

Con esta reflexión termino con esta diferencia "Apenas perceptible" entre Escuchar y Oír, espero que las hayan disfrutado como yo. Y hablando de disfrutar a disfrutar a pleno de esta semana que empezaremos en breve.
Dany

Escuchar es muy diferente de "oír" - 3


"Si estás escuchando con todo tipo de prejuicios, esa forma de escuchar está equivocada; en realidad es una manera de no escuchar. Parece que estás escuchando, pero estás oyendo solamente, no escuchando. El escuchar correctamente requiere que pongas tu mente de lado. No implica que te vuelvas crédulo, que empieces a creer en lo que se te ha dicho. No tiene nada que ver con creer o no creer. Escuchar correctamente quiere decir: "No me importa estar o no de acuerdo en este momento. Simplemente estoy tratando de oír lo que es. Más tarde puedo decidir qué es correcto y qué es erróneo. Más tarde puedo decidir si lo practico o no lo practico".

Y la belleza de escuchar adecuadamente es ésta: La verdad tiene una música propia. Si puedes escuchar sin prejuicios, tu corazón dirá que es verdad. Si es verdad, una campana empieza a sonar en tu corazón. Si no es verdad, te quedas distante, apático, indiferente; ninguna campana suena en tu corazón, no se produce una sincronización. Ésa es la cualidad de la verdad: si la escuchas con el corazón abierto, inmediatamente se crea una respuesta en tu ser; tu centro mismo se enaltece. Empiezas a desarrollar alas; todo el firmamento se abre súbitamente.

No es un asunto de decidir lógicamente si lo que se está diciendo es verdad o no lo es. Al contrario, es un asunto de amor, no de lógica. La verdad crea inmediatamente amor en tu corazón; algo se precipita en ti de una forma muy misteriosa.

Pero, si escuchas erróneamente, es decir, lleno de tu mente, de tu basura, de tu información, entonces no permitirás a tu corazón que responda a la verdad. Perderás una tremenda posibilidad, perderás la sincronización. Tu corazón estaba listo para responder a la verdad... Recuerda que él sólo responde a la verdad, nunca responde a lo falso. Con lo falso se queda profundamente silencioso, sin respuesta, inalterado, inconmovible. Con la verdad empieza a danzar, empieza a cantar, como si de repente hubiera salido el sol y desapareciera la noche, y los pájaros cantaran y los lotos se abrieran, y se despertara toda la tierra."
Osho: The Dhammapada: The Way of The Buddha, Vol. 7, capítulo 9

lunes, 27 de octubre de 2014

Escuchar es muy diferente de "oír" - 2º parte

Escuchar es muy diferente de "oír" - 2


"La profesora de una pequeña escuela se dio cuenta de que un alumno no estaba escuchando. Estaba muy perezoso, nervioso, inquieto. Así que le preguntó: "¿Por qué? ¿Tienes algún problema? ¿Tienes alguna dificultad? ¿Eres capaz de oírme?".

El chico respondió: "Oír es fácil; escuchar es el problema"

El hizo una distinción realmente sutil. Dijo: "Oír es fácil, la estoy oyendo; pero, escuchar /i>es el problema". Escuchar es más que oír; escuchar implica oír con una conciencia total. Oír solamente está bien; hay sonidos rodeándote por todas partes; los oyes pero no los escuchas. Tienes que oírlos, porque los sonidos siguen golpeando en tus tímpanos; tienes que oír. Pero no estás ahí para escuchar, porque el escuchar implica una atención profunda, una sintonía, no un comentario interior permanente, no un decir sí o no, no un estar de acuerdo o en desacuerdo, porque si lo estás o dejas de estarlo, ¿Cómo vas a poder escucharme es ese momento?

Cuando estás de acuerdo, lo que he dicho ya es pasado; cuando no estás de acuerdo, eso ya se fue. Y, en el momento que mueves tu cabeza interiormente, que dices sí o no, se te está escapando; y esto es algo constante en tu interior.

Tú no puedes escuchar; y entre más instrucción tengas más difícil se vuelve escuchar. Escuchar requiere una atención inocente; tú simplemente escuchas. No hace falta estar de acuerdo o en desacuerdo. Yo no espero tu acuerdo o tu desacuerdo. No te estoy pidiendo tu voto, no estoy buscando que me sigas, no estoy tratando de convencerte de ninguna manera.

¿Qué haces cuando un loro empieza a chillar en un árbol? ¿Haces comentarios? Sí, tú también dices: "Molesta".Ni siquiera puedes escuchar a un loro. Cuando el viento sopla a través de los árboles y, se produce un susurro, ¿lo escuchas? Puede que algunas veces, te coja distraído. Pero puede, también, que comentes: "Sí, "qué hermoso!

Ahora, observa: cada vez que comentas, te quedas dormido. La mente ha penetrado, y con la mente entran el pasado y el futuro. Se ha perdido la línea vertical y te vuelves horizontal. Cuando entra la mente te vuelves horizontal. Se te escapa la eternidad.

Escucha, simplemente. No hace falta decir sí o no. No hace falta estar convencido o no convencido. Escucha simplemente y la verdad te será revelada; ¡o la falsedad! Si alguien habla tonterías, si escuchas simplemente, la tontería se te revelará, sin comentario alguno de la mente. Si alguien está en la verdad al hablar, ello se te revelará. La verdad o la falta de ella no son un acuerdo o un desacuerdo de tu mente, es una sensación. Cuando estás en sintonía total, tú sientes, tú simplemente sientes que es cierto o no lo es; y el asunto se termina. No quedan preocupaciones, no quedan pensamientos. ¿Qué puede hacer el pensamiento?

Si has sido formado en un cierto sentido, si eres un cristiano, o un hinduista, o un mahometano, y digo algo que esté de acuerdo con tu formación, tú dirás sí. Si no sucede así, dirás no. ¿Estás tú aquí o solamente está aquí tu formación? Y, la formación es simplemente accidental.

La mente no puede encontrar lo que es verdad, la mente no puede encontrar lo que no es verdad. La mente puede razonar sobre ello, pero todo razonamiento está basado en el condicionamiento. Si eres hinduista razonas de una manera, si eres mahometano razonas de manera diferente. Y cada tipo de condicionamiento racionaliza. No es realmente un razonamiento: tú racionalizas. "
Osho: Y llovieron flores, capítulo 7

viernes, 24 de octubre de 2014

Escuchar es muy diferente de "oír"


Después de leer un texto con una orientación profesional muy interesante que me envió una buena amiga, me quedé pensando sobre ello y seguí investigando. Qué bueno fue encontrarme con estos tres textos que les iré compartiendo por aquí y que realmente, de una manera poética y llena de metáforas, nos trasmite todo el conocimiento necesario para identificar la diferencia, imprescindibles.
Dany

Escuchar es muy diferente de "oír" - 1

 "Sé que puedes oír, no hay ningún problema en ello; pero no puedes escuchar. Oír es algo totalmente diferente de escuchar. Escuchar significa oír sin la mente; escuchar significa oír sin interferencia alguna de tus pensamientos; escuchar significa oír como si estuvieras completamente vacío. Si tienes incluso una pequeña vibración de pensamiento interiormente, ondas de pensamientos sutiles que te rodean, no serás capaz de escuchar. Y para escuchar la música, la música ancestral, la música eterna, uno necesita estar completamente quieto; es como si uno no estuviera. Cuando eres, puedes oír; cuando no eres, puedes escuchar."

Osho: Música ancestral en los pinos, capítulo 9

lunes, 6 de octubre de 2014

Cómo aceptar que todo no se puede

Encontrando el camino y encontrando los límites que nos definan como persona, que nos muestren y muestren ese lado humilde que nos hace personas. Con la tranquilidad que da el saber hasta dónde es válido, hasta donde es importante y bueno para mí. Y al encontrar ese camino, mientras lo andas, poder elegir qué es lo que me hace feliz. Buena semana para todos.
Dany

Cómo aceptar que todo no se puede

"No se puede todo", dice mucha gente a modo de frase filosófica de moda. La frase llega cuando, agotados, los límites se imponen y nos encontramos con nuestra humanidad que nos recuerda que somos gente, y no dioses.

Si algo distingue nuestra época es que la mente se ha vuelto sumamente ambiciosa y va más rápido que el cuerpo. La cabeza "va a mil" y todo lo que podría hacerse si fuéramos seres clonados o semidioses choca con lo que la agenda permite y lo que el cuerpo es capaz de llevar adelante. El conflicto que ese choque genera no es menor. Es que la "religión" de la aceleración que todo lo pretende se ha impuesto, y sus mandamientos nos dicen que aceptar lo que esté por debajo del "todo" es una claudicación, no un efecto del sentido común.
Estudiar un posgrado, trabajar, cuidar hijos, cocinar y hacer yoga... no se puede, al menos, no todo junto. Estar en todos lados, atajar todos los penales, aceptar todas las citas, ir a todos los casamientos, comuniones, bautismos y bar mitzvah, no se puede, y si no lo cree, inténtelo y verá . Hablar por celular, manejar, decidir la comida para la noche y pensar en los profundos porqués de la vida... bueno... difícil.

La lista es infinita (no podemos ponerla toda), a tal punto que gran parte de la labor de los psicólogos consiste en tallar ese afán de omnipotencia que embarga a tantos, a fin de que no sea el corazón o el famoso "estresazo" el que marque el límite.
Es verdad que nos han educado para la ambición o, peor aún, para la codicia de un hacer sin pausa. "Sólo hágalo", "tú puedes", "el cielo es el límite"... ¿para qué tanto? Somos como actores que ambicionan ser todos los personajes posibles de representar, pero que no tienen una personalidad real a la que regresar tras la función. De tanto aspirar al todo, el riesgo de la nada está allí, al acecho.

"Tengo que aprender a delegar", es la frase que vislumbra una salida a la pretensión omnipotente que ofrece grandes dividendos a los laboratorios que fabrican ansiolíticos y provee trabajo a coaches, counsellors, psicólogos, psiquiatras y buenos amigos que saben aconsejar, café mediante, a quienes se "van de mambo" y no saben reconocer, aceptar y, sobre todo, disfrutar su contorno, al que ven como una limitación cuando, de hecho, saber hasta dónde se puede llegar con algo ayuda a poder mejor, no a no poder.
Parte del intento de poderlo todo surge de la idea de que si uno no hiciera lo que hace, las cosas se harían mal o no se harían, y que eso significaría una suerte de catástrofe. Intentar hacer todo es a veces ambición, pero otras es miedo a que la bicicleta, de detenerse, caiga, sin que nadie pueda remediarlo.

Es verdad que en ocasiones las personas se las ingenian para ser imprescindibles en su trabajo, por ejemplo, y disfrutan de estar en cada detalle supervisando todo, pero llega el día del cansancio, y en esa oportunidad suele pasar que los que se han acostumbrado a recostarse sobre el "omnipotente" de turno tendrán gran dificultad para reconvertir su dependencia en autonomía. No es imposible, pero sí difícil salir de un sistema que depende de un hombre o mujer "orquesta" que digita todo, sin delegar responsabilidades que vayan más allá de su propio criterio.

De cualquier manera, con dificultad o sin ella, cuando la frase llega, viene con alivio. "No se puede todo" es algo que se dice y, enseguida, quien haya pronunciado esa máxima recibirá una mirada aprobadora por parte de su interlocutor. Es que todos sabemos que no se puede todo, y esa aceptación de nuestra condición alivia, como alivia saber que nuestra tarea es el "paso a paso" y con otros que acompañen, que así se logra la real eficacia. If you want to go fast, go alone. If you want to go far, go together (Si querés ir rápido, andá solo. Si querés llegar lejos, andá acompañado).


Miguel Espeche - El autor es psicólogo y psicoterapeuta

Gabriel José García Márquez

Gabriel José García Márquez   Aracataca ,   Magdalena ,   Colombia ;   6 de marzo   de   1927 Ciudad de México ,   México ;   17 de abril   ...