viernes, 14 de septiembre de 2012

Carta abierta del Sr. González: con la reelección, ¿vuelven los reyes?

Carta abierta del Sr. González: con la reelección, ¿vuelven los reyes?

Lo bueno es que cada seis años cambien todos -pero todos- todos, y que aparezca gente nueva, sangre joven, con ganas de revisar lo hecho y seguir creciendo.

Buenos días. Mi nombre es González. A veces, yo aparezco en esta página por voluntad del autor, a quien prefiero no nombrar, porque a veces me ha dejado mal parado. Sobre todo cuando me tilda de "facho", cuando yo de fascista no tengo nada. Soy una persona común y corriente. He ido al colegio y mis padres me enseñaron algunas cosas. Nada del otro mundo.

Por ejemplo: me enseñaron que la humanidad ha evolucionado por etapas: primero la horda primitiva de la edad de piedra, más o menos una jauría de lobos ligeramente mejorada; luego las monarquías del neolítico, donde cada hombre disponía de varias mujeres, al mismo tiempo que el Jefe o Rey era el único dueño de todas las cosas que se podían utilizar para comer, abrigarse o cultivar algunos vegetales; luego vinieron los grandes condados o reinos, con su propio ejército y su religión nacional; luego los Imperios que abarcaban distintas razas y lenguas. En todos estos sistemas de gobierno, el único dueño de la tierra era el Rey. O el Señor Feudal. Las tierras se vendían, se heredaban, se compraban y se conquistaban, con la gente adentro. Los labradores (y en general los pobres) no tenían permiso para viajar a ninguna parte, ni comprar, ni vender, ni decir, ni opinar. Eran parte de la tierra. De hecho, yo he estado en el país de mis antepasados inmigrantes, y he conversado con los chacareros de allá, y me dicen que ellos nunca salieron del pueblo. No conocen ni Roma, ni Génova, ni Venecia, ni Madrid, ni Valencia, ni Barcelona, ni Dublín. Porque eso de salir del pueblo es sólo para los ricos.

Como dicen en Italia de los napolitanos, son "terrones": pedazos de tierra negra, oscura, ordinaria, ligados al propio suelo del que forman parte.

Pero sucedió entonces (en 1789) la Revolución Francesa. No me pidan cifras o fechas: no es mi fuerte. Al mismo tiempo, se produjeron la Revolución Americana (o sea de los Estados Unidos) y la Inglesa. Parece ser que los ingleses inventaron un sistema para que los reyes (aún gobernando, formalmente) no se convirtieran en tiranos caprichosos: se llamó "monarquía parlamentaria". O sea que el rey (o la reina) desempeñaba un papel más bien decorativo, mientras que las decisiones importantes las tomaban los senadores y diputados, elegidos por el pueblo. El rey firmaba el papel, y listo.

En cambio, los americanos eran más directos: no querían saber nada con los reyes. Incluso no aceptaban siquiera el gobierno central de Washington. Cada gringo estaba con la escopeta al frente de su casa, y, si venían a cobrarle impuestos, apretaba el gatillo. Son gente de rifle, los yanquis.

Los franceses, en este sentido, fueron los más extremistas: directamente, le cortaron la cabeza a los reyes. Después, se la cortaron a los condes, ministros y sirvientes de los reyes. Al final, se la cortaron al propio Monsieur Guillotin, que había inventado el sistema de la guillotina como gran avance humanitario, para evitar a los verdugos que pifian el hachazo, etc.

El caso es que los ingleses, en 1806, se vinieron al asalto de Buenos Aires y Montevideo, con sus clásicos barcos piratas, con toda la intención de quitarle sus colonias a España. La Madre patria, a todo esto, estaba en problemas: en 1808 hubo un pronunciamiento revolucionario, mientras Napoleón invadía la Península (porque la Revolución Francesa se había convertido en Imperio, igual que pasó después con el comunismo en la Unión Soviética).

¿Cuál era la idea de esta gente? Quiero decir, los americanos, los franceses, los ingleses, y algunos hispano-americanos como Miranda, San Martín, Bolívar, etc. Cada hombre es libre, igual a los otros, hermano de los otros, y aquello que gane con su trabajo es suyo, es propio, es de su propiedad, está garantizado por la ley. Lindo. ¿Verdad? Nadie se lo puede quitar. El ciudadano es libre de vender o comprar, circular de un país a otro, casarse con quien quiera, y si le parece ¡Hacerse trolo!

No sé si me explico. Todo esto estaba en la Revolución Francesa.
Son las ideas que Saavedra y Moreno, San Martín y Belgrano, y después otros, establecieron en nuestro país.

Hubo un problema -todo hay que decirlo-con los indios pampas y chilenos. Estos formaban unas monarquías de poder absoluto, que no respetaban la propiedad privada (ni la igualdad ni la libertad, ni nada) de manera que se declaró una guerra entre la República Argentina y el Imperio Araucano, que duró desde 1820 hasta 1880. Era a matar o morir. Todos los rendidos se degollaban. Al final, ganó la Argentina.

El autor de esta victoria fue Julio Roca, un tucumano.

¿De dónde saco yo todas estas cosas? Bueno, de lo poco que me enseñaron en la escuela, otro poco que me enseñaron mis padres y, también, algo de lo que escucho por ahí.
En resumen: la república moderna se basa en que cada hombre es libre, cada persona es dueña del producto de su trabajo, y cada ciudadano hace lo que le plazca dentro de un respeto a la ley. Además, como enseñan en todas las escuelas, hay tres poderes separados que se controlan entre sí: el Ejecutivo gobierna, el Legislativo hace las leyes y el Judicial las aplica. El Ejecutivo vienen a ser el presidente, los gobernadores, los intendentes, en fin: los que llevan el timón. El Legislativo abarca a las cámaras (senadores y diputados, concejales y legisladores) que se ocupan de redactar y aprobar las leyes y reglamentos. El Judicial está integrado por los jueces, los fiscales, los camaristas y los miembros de la Corte, que deciden cómo y cuándo se aplica cada ley. De esta manera, cada uno de los tres poderes equilibra a los otros dos. Nadie maneja a nadie. No hay apretadas.

En la democracia republicana, todos obedecen a la ley.

En la monarquía constitucional (como Inglaterra, España y lo que Belgrano y San Martín querían instalar en la Argentina) el rey hace muy poquito, porque la Cámara de Senadores y Diputados establece casi todo. Por si acaso, suelen tener un presidente elegido por el pueblo, o primer ministro. El Rey es un señor que representa a una familia tradicional de la Nación, y punto.
Un detalle característico del antiguo rey "absoluto": elige a su sucesor. Por lo general, es el hijo, o la viuda, o el hermano menor, o alguien que le cae bien. Eso es la Monarquía Total. Según el artista catalán Salvador Dalí, resuelve "el único problema importante de la política, es decir: la sucesión". Si vamos a la realidad de las cosas, que me perdone Dalí: no resuelve el problema, sino que lo estira. Después de López viene Lopecito, y después Lopecito Chico. A mí no me parece justo, como no me parece democrático el sistema de Hugo Chávez (lo reeligen siempre) o de Fidel Castro, que gobernó 50 años y nombró sucesor a su hermano. Algo parecido ocurrió en Corea del Norte, donde el padre fue sucedido por el hijo.

Para mí, que me perdone el Autor y que me perdonen los argentinos, que querían reelegir a Menem y ahora a Cristina, la reelección de gobernadores o presidentes es antidemocrática. Después del capo debe venir otro capo bien distinto, a revisar lo que hizo y cómo lo hizo. Si no, el grupito del gobierno acomoda las cosas para que todos queden absueltos de culpa y cargo. No sé si me entienden.

Como yo lo veo, no debe haber reelección para nadie. ¡Seis años y chau! Volvés a tu casa. Seas presidente, senador, diputado, concejal, intendente o gobernador. O miembro de la subcomisión de fiestas de Sacachispas. Se acabó. Tiene que venir otra gente, otra parentela, otra patota.
Tengo la impresión de que, hoy día, están queriendo volver los reyes. ¿Para eso tanta revolución, tanta guillotina, tantos derechos humanos? Dijo el revolucionario brasileño José Bonifacio de Andrada: "El populacho ensoberbecido es más tirano que el rey absoluto". Algo parecido pensaba San Martín, a quien ha homenajeado la Masonería Argentina: "Nada hay más grave que la turba integrada por personas que no tienen nada, decididas a quitarles todo a los dueños...". Parece ser que San Martín entró a esa institución en 1808, invitado por su jefe, su ídolo, el Marqués de Solano, que murió linchado en Cádiz en ese mismo año ¡Por afrancesado! O sea, simpatizante de la Libertad, la Igualdad y la Propiedad Privada.

En fin: yo no sé lo que es la masonería. Soy católico, aunque no fanático. ¡Qué se yo!
No sé nada. Y no intento saber. Que me perdonen el Autor y otros amigos, a quienes no quiero molestar. Para mí, toda reelección es un cáncer de la democracia. Con la manija que tiene cualquier presidente, le sobra paño para acomodar las cosas de modo que el poder nunca cambie de manos, Y eso es justo lo que hay que evitar. Lo bueno es que cada seis años cambien todos, pero todos- todos, y que aparezca gente nueva, sangre joven, con ganas de revisar lo hecho y seguir creciendo, por el camino que les parezca mejor.

Perdón y gracias por todo - Por Rolando Hanglin - 27.08.2012

martes, 11 de septiembre de 2012

"Las mujeres de mi generación son las mejores"





Es interesante el fenómeno que ocurre en esta era de Internet, en la que deambulan de aca para allá textos y presentaciones, que dicen ser de tal o cual autor, que quizás empezaron hace la tira de años y que hoy, como este texto de Santiago Gamboa, ha evolucionado. Y nunca mejor dicho, porque este texto difiere del escrito originalmente en el 2000 por el autor, agregando párrafos, aggiornandolo, modificándolo a gusto del nuevo emisario, reenviándolo y “ajustándolo” para transmitir lo que pretende en ese momento. Aquí me encuentro en una dualidad porque entiendo que si algo se escribió así en un momento determinado por su autor, es así y punto. Pero leyendo la nota que escribe el mismo autor, hablando sobre este magnífico texto y su “evolución”, entiende y alienta dicha evolución, comprendiendo que el texto ya es de todos y está vivo…
Y esto pasa bastante más a menudo de lo que pensamos. A veces reenviamos correos a la ligera porque nos gustaron y queremos compartirlos. A mi me gusta investigar un poco más. ¿Quién es el autor?¿Que más escribió?¿Realmente es de él? Y muchas veces me encuentro con historias como esta que me hacen pensar (y aquí despego y me voy al espacio sideral), si gente de a pie, como vos o yo adecúa un texto que no es de él para que comunique lo que quiere comunicar, ¿Qué pueden hacer los gobiernos, grandes corporaciones o la gente con verdadero poder para comunicar lo que quieren comunicar? Ahí les dejo la pregunta.

Dany

El link de la nota a la que hago referencia es este:


"Las mujeres de mi generación son las mejores"

Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto. Hoy tienen cuarenta y pico, incluso cincuenta, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.

Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa... Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como una ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante.

¡Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación! Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles, de Bob Dylan... Herederas de la "revolución sexual" de la década del 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción. Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar deque le cantaron unas cuantas verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando este, trágicamente, se acaba, y decidieron pactar para vivir en pareja, esa forma de convivencia que tanto se critica pero que, con el tiempo resulta ser la única posible, o la mejor, al menos en este mundo y en esta vida.

Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con suéteres de lana y perdieron su parecido con María, la Virgen, en una noche loca de viernes o de sábado después de bailar. Se vistieron de luto por la muerte de Julio Cortázar, hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo, bebieron ron cubano y aprendieron de memoria las canciones de Juan y de Pablo. Adoraban la libertad, algo que hoy le inculcan a sus hijos, lo que nos hace prever tiempos mejores, y, sobre todo, juraron amarnos para toda la vida, algo que sin duda hicieron y que hoy siguen haciendo en su hermosa y seductora madurez. Supieron ser, a pesar de su belleza, reinas bien educadas, poco caprichosas o egoístas, diosas con sangre humana. El tipo de mujer que, cuando le abren la puerta del carro para que suba, se inclina sobre el asiento y, a su vez, abre la de su pareja desde adentro.

La que recibe a un amigo que sufre a las cuatro de la mañana, aunque sea su ex novio, porque son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan, pues su sangre no es tan helada como para no escucharnos en esa necesaria y salvadora última noche en la que están dispuestas a servirnos el octavo whisky y a poner, por sexta vez, esa melodía de Santana. Por eso, para los que nacimos entre las décadas del 40, 50 y 60, el día de la mujer es, en realidad, todos los días del año, cada uno de los días con sus noches y sus amaneceres, que son más bellos, como dice el bolero, "cuando estás tú"... ¡Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación!Y si es más de 45....A medida que avanzo en edad, valoro las mujeres que tienen más de cuarenta y cinco, más que a cualquiera.

Aquí hay algunas razones de por qué. Una mujer de más de 45 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte "¿Qué estás pensando?".

No le interesa lo que estás pensando. Si una mujer de más de 45 no quiere mirar un partido de football ella no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante. Una mujer de más de 45 se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere, son muy pocas las mujeres de más de 45 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace. Una mujer de más de 45 ya tiene cubierta su cuota de "relaciones importantes" y "compromisos". Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo. Las mujeres de más de 45 están dignificadas. Es muy raro que entren en una competencia de gritos en el medio de la ópera o en el medio de un restaurante caro. Por supuesto que si piensan que te lo mereces no van a dudar en dispararte un tiro. Las mujeres de más de 45 son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente. Las mujeres de más de 45 tienen suficiente seguridad en sí mismas como para presentarte a sus amigas. Una mujer más joven puede llegar a ignorar hasta a su mejor amiga. Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo. No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben. Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti. Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 45 y por múltiples razones. Lamentablemente no es recíproco. Por cada impactante mujer de más de 45, inteligente, bien vestida, sexy, hay un hombre de más de 50....pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años.

Señoras, les pido perdón por ello...

Santiago Gamboa

jueves, 16 de agosto de 2012

Mahatma Gandhi


Mahatma Gandhi

Le preguntaron a Mahatma Gandhi cuales eran los factores que destruyen al ser humano. Les respondió así:

La Política sin principios, el Placer sin compromiso, la Riqueza sin trabajo, la Sabiduría sin carácter, los Negocios sin moral, la Ciencia sin humanidad y la Oración sin caridad.
La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si estoy triste; que todos me quieren, si yo los quiero; que todos son malos, si yo los odio; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que hay caras amargas, si estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente es enojona, si yo soy enojón; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.
La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante  mí.

"El que quiera ser amado, que ame"

lunes, 6 de agosto de 2012

“La vida es un regalo”


No sé cuántas veces habremos oído decir: “La vida es un regalo”. 

Y sin embargo, en todo lo que hacemos, en todo lo que ocurre, no siempre lo vemos de esa manera.
 

Oímos que la vida es valiosa. Pero en la rutina diaria de ver gente, gente, gente por todas partes; en la rutina diaria, mientras intentamos salir adelante… quizá se nos olvida.
 

Y cada mañana tiene que sonar la alarma para despertarnos. Y cada mañana, vamos pensando, mientras pasamos por la rutina diaria, pensamos en lo que va a ocurrir.
 

Sabemos lo que queremos que ocurra. Sabemos que “tengo que ir a la parada del autobús”, o “tengo que subirme al coche”. “Debo ir a la oficina”, “debo ir a la tienda”, “debo ir…”.
 

Y todos esos “deberes” que colocamos por delante de nuestra existencia.
 

La existencia es un río… y va pasando.
 

Y algunos tratan de remar con las manos, diciendo: “Más rápido, tengo que ir más rápido…”.
 

¿Por qué quieres acelerar? ¿No sabes lo que te espera al final de esta visita? Es evidente.
 

Pero algunos quieren acelerar, y el tiempo no les deja.
 

El tiempo es algo maravilloso.
 

Pasa muy rápido, pasa muy lento, pero no te deja ir más rápido o más lento que él.
 

Estás atrapado, atrapado en esta barquita que va navegando…

No va a ir más rápido de lo que debe, ni tampoco irá más despacio. Va realizando su travesía.

El destino de este viaje no está al final. El destino es ahora. El destino está dentro.
 

El propósito de este viaje no es ir del punto “A” al punto “B”, sino disfrutar de cada fracción de instante entre esos dos puntos.
 

La sencilla inocencia de la vida. Despertarse por la mañana y estar feliz, sin ninguna razón en absoluto. Eso es simple inocencia.
 

Estar vivo, y estar contento de estar vivo.
 

Estar consciente, consciente del disfrute.
 

Estar consciente del “ahora”. 

Es entonces cuando el viaje empieza a ser hermoso.
 

Es entonces cuando empiezas a comprender lo que es la sencillez.
 

Es entonces cuando empiezas a comprender que esto de verdad es un regalo. ¡Un regalo!
 

Vive este momento, cada momento, de la forma más consciente que puedas. Y disfrútalo. Lo esencial es disfrutarlo.
 

Prem Rawat


(Gracias a Pato por enviarlo y a que  lo leí hoy, un Lunes de esos...:))

lunes, 30 de julio de 2012

La dicha de la sabiduría


La dicha de la sabiduría (Fragmento)

La mayoría de nosotros, cuando miramos u oímos algo u observamos un pensamiento o emoción, realizamos algún tipo de juicio sobre esta experiencia. Este juicio se puede ver en términos de tres ramas básicas: la rama me gusta , la rama no me gusta y la rama no lo sé . Cada una de estas ramas se divide, a su vez, en ramas más pequeñas: la rama bueno ; la rama malo ; la rama agradable ; la rama desagradable , y la rama me gusta porque? ; la rama no me gusta porque? ; la rama podría ser bueno o malo : la rama podría estar bien o no ; la rama podría ser bueno malo, agradable y desagradable, y la rama no es ni bueno, ni malo, ni agradable, ni desagradable . Las posibilidades representadas por todas estas ramas estimulan a ese pajarito inquieto, que es la mente, a saltar de una a otra para investigarlas. 

Para remediarlo, los maestros aconsejan la práctica del shamatha, que consiste en desprendernos de nuestros juicios y opiniones y simplemente observar, o prestar atención a lo que vemos desde la rama en la que nos hayamos posado. Y que en lugar de saltar de rama en rama para conseguir una mejor vista, observaremos cada rama u hoja, prestando atención a su forma o color. Descansaremos en una rama. Estar atentos a nuestra experiencia de esta manera nos permite distinguir nuestros juicios y opiniones de la simple experiencia de ver.

Esta práctica tiene profundas implicaciones a la hora de responder a emociones difíciles y a los diversos problemas que se presentan en nuestra vida cotidiana. En la mayoría de los casos, nuestras experiencias están condicionadas por la rama en que nos hemos posado. Pero sólo observando directamente nuestra experiencia podremos ver cada rama y cada hoja tal como es, y nuestras opiniones y juicios tal como son: no todos entremezclados, sino como aspectos distintos de la experiencia. En ese momento en que nos detenemos para ser conscientes, nos abrimos no sólo a la posibilidad de eludir las ideas, sino también a reaccionar directamente a cada experiencia a medida que se produce.

Esta simple conciencia es una expresión de la claridad de nuestra naturaleza de buda: la capacidad de ver y darnos cuenta de qué estamos viendo, sin aferrarnos a ningún concepto que nuble nuestra visión.

Lama Yongey Mingyur Rimpoché

viernes, 20 de julio de 2012

QUEDA PROHIBIDO


QUEDA PROHIBIDO
¿Qué es lo verdaderamente importante?
Busco en mi interior la respuesta,
y me es tan difícil de encontrar.
Falsas ideas invaden mi mente,
acostumbrada a enmascarar lo que no entiende,
aturdida en un mundo de falsas ilusiones,
donde la vanidad, el miedo, la riqueza,
la violencia, el odio, la indiferencia,
se convierten en adorados héroes.
Me preguntas cómo se puede ser feliz,
cómo entre tanta mentira se puede vivir,
es cada uno quien se tiene que responder,
aunque para mí, aquí, ahora y para siempre:
queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.
Queda prohibido no demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.
Queda prohibido dejar a mis amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
llamarles sólo cuando les necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.
Queda prohibido no ser yo ante la gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a toda la gente que me quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en mi dios y hacer mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme,
olvidar los momentos que me hicieron quererte,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
pensar que con su falta el mundo se termina.
Queda prohibido no crear mi historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita.
Alfredo Cuervo Barrero

Gabriel José García Márquez

Gabriel José García Márquez   Aracataca ,   Magdalena ,   Colombia ;   6 de marzo   de   1927 Ciudad de México ,   México ;   17 de abril   ...